Hace unos días habíamos preguntado a varias
personas de diversas posiciones si nos pudieron dar recomendaciones para los
empleados hoy en día. El siguiente viene departe de nuestro vice-presidente y
director de recursos humanos, Jim Thomason. Jim es un verdadero líder en
nuestra industria y es bastante sabio y equilibrado en su forma de trabajar.
Personalmente tengo mucho respeto para Jim. Las 6 recomendaciones que el nos da
son genial. Espero que esto te ayuda como empleado, y que como líder o gerente
te ayuda a comunicar con tu equipo.
En tiempos de crisis
económica su empleador necesita menos gente y, si él está pensando
correctamente, sólo va a querer a la mejor gente en su equipo. Cuando un
empleador empieza a recortar su fuerza laboral, la primera vuelta típicamente
involucra a aquellos que no puede retener, y eso no se refiere solamente al
salario. En los buenos tiempos un empleador es más probable que pase por alto
personalidades extravagantes o problemáticas, actitudes tercas o poco
colaboradoras (gente que constantemente dice «siempre lo hemos hecho de esta
manera»), líderes en todos los niveles que no dirigen de una manera que esté de
acuerdo con la empresa, chismes, gente dramática a la que constantemente hay
que tranquilizar, derrochadores y cualquier otro impedimento a una organización
pequeña y ágil. Cuando hay poco dinero disponible y la estrategia debe cambiar
rápidamente para reaccionar ante los cambios en el mercado, un empleador ya no
puede «retener» a la gente con la que le es difícil trabajar. Juntamente con
gente buena en unidades de negocios no rentables, los empleadores buscarán
separar conductas que ya no tienen el tiempo, dinero o energía para acomodar.
Cuando un empleador
está haciendo su segunda, tercera o cuarta vuelta de reducciones de personal,
la metodología típica es «clasificación forzada», según la cual cada jefe de
unidad se pregunta: «¿De quién puedo prescindir y de quién no, si tengo que
dirigir este negocio con menos gente?» Cuando sucede este tipo de «distinciones
minuciosas», las relaciones y los años de trabajo a menudo salen por la ventana
y la «lista de recorte» resultante frecuentemente sorprende a todos.
Teniendo en cuenta
esto, aquí tenemos unas cuantas ideas de cómo convertirse en una persona
invalorable.
1. Póngase a trabajar (y manténgase de esa forma) – Tal vez usted piense que su
jefe está tratando de ver si alguien está desperdiciando el tiempo, pero cuando
se reduce el personal todos están mirando. La reacción más natural de la
fuerza laboral restante es pensar que los de su sección o sus amigos fueron
despedidos injustamente y que debió haber sido otra persona en algún otro
departamento. Si usted está parado junto a la fuente de beber agua, su
nombre será sugerido para la siguiente vuelta porque acaba de ofrecerse de
voluntario.
2. Vaya a ver a su jefe y ofrezca ayuda – Cuando llegan las órdenes de recortar una
cantidad «x» de personas de parte de los ejecutivos de la organización, su jefe
probablemente tuvo que hacer el recorte primero y luego tratar de encontrar la
explicación. Vaya a él o ella y pregunte cómo puede ayudar. Se ganará el
aprecio de su jefe, pero también lo colocará para la siguiente vuelta como
alguien que es flexible y servicial y eso podría salvar su puesto la próxima
vez.
3. No le pida a su jefe que lo tranquilice – Ante todo, en las crisis económicas con
múltiples vueltas de despidos, su jefe tal vez no esté seguro, ¿entonces qué
espera escuchar? Pedirle a alguien que haga de padre de familia y le
tranquilice asegurándole que todo va a estar bien le identifica como alguien que
tal vez no sea lo suficientemente fuerte para el equipo reducido en los tiempos
difíciles.
4. No sea parte de los que circulan rumores – En las situaciones donde hay despidos la
tendencia es que la productividad disminuya a paso de tortuga mientras la gente
especula sobre (1) la justificación del último despido (2) quién está seguro y
quién no lo estará la próxima vez y (3) cuándo será la próxima vez. Vea el
punto número 1 arriba y que no lo vean o escuchen contribuyendo a la
ineficiencia. De otro modo, estaría poniendo su nombre en la próxima lista.
5. Hable con su familia – Necesitará hacer arreglos para que le ayuden
con el cuidado de niños y asegúrese que todos estén listos y dispuestos a
brindarle apoyo por trabajar más horas. Cuando el personal es pequeño, aumenta
el potencial de mayores exigencias laborales, incluyendo más días o más horas
de trabajo. Este no es el momento de rechazar un turno, un proyecto o decir
«no» a quedarse hasta tarde casi sin previo aviso. Recuerde, su meta es que lo
vean como una persona de la cual el jefe no puede prescindir.
6. Reduzca sus deudas – Si tiene trabajo cuando mucha gente no lo tiene, y no
sabe con seguridad cuánto va a durar así, sea ahorrativo y pague sus cuentas.
Luego, aunque parezca ir en contra de la intuición, aproveche las ofertas en
las tiendas para actualizar su vestuario y apariencia profesional. Salir de
deudas le dará una paz que los compañeros de trabajo cargados de deudas no
gozan. Ser el miembro del equipo calmado, de apariencia profesional y centrado
lo hará sobresalir y se destacará aún más conforme avance la recesión.
Recuerde, su meta es
que lo clasifiquen número uno en la lista de clasificación forzada; la persona
de la cual su jefe no se imagina prescindir para dirigir el negocio. La
formación de esa característica le dará la mejor oportunidad de mantener su
trayectoria profesional en una economía difícil.
Gracias Jim, como
siempre, hemos aprendido bastante de ti hoy en día.
Y tu- ¿que piensas
sobre lo que has leído aquí?
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